"Más de 50 años de historia: de 5 vaquitas en la Ciudad de México al primer rancho con ganado Gyr de registro en Quintana Roo"
Todo comenzó con mi padre y mi abuelo. Allá en la Ciudad de México, cuando la ciudad todavía no era tan ciudad.
Cuenta mi padre que ordeñaban 5 vaquitas y que con la leche que vendían lograron hacer su casita de material. Como mis abuelos fueron muy humildes, aquello les cambió la vida.
Esa época marcó a mi padre. La mejor época que tuvieron en términos económicos fue gracias a 5 vaquitas de ordeña.
Y me imagino que esa idea siempre le rondó la cabeza.
Mi padre es médico, y siempre quiso volver a aquello. Me refiero a que siempre quiso volver a la naturaleza, a las vacas, a la ordeña. Siempre tuvo en la mente que sus últimos días quería pasarlos en un rancho, supongo.
Una tradición familiar que trasciende generaciones
Así que un día simplemente lo hizo.
Compró un rancho sin saber nada de rancho. Solo que las vaquitas son muy nobles y que la leche es buen negocio.
Mi padre tuvo la gran fortuna de conocer a mi madre. Ya que gracias al trabajo en equipo como pareja, se hizo el rancho.
Mi madre tuvo que dejar la Ciudad de México e irse a vivir a Mérida con mi hermano.
Mi hermano tuvo que dejar la mejor Universidad del país - La facultad de derecho en la UNAM.
Mi padre, el Doctor Chávez, mandaba dinero para vivir, pagando renta, colegiatura, despensa y todos los etcéteras.
Mi madre, conocida como La Doctora por estos lares, se encargaba del rancho, de coordinar el trabajo de los empleados y de todos los proveedores y proyectos, como el riego.
Aquello fue para ella un reto, pero como tiene unos huevotes, les demostró a todos los hombres de por acá que es chingona, y que no se raja.
Así que ahí tienen el primer rancho en Quintana Roo en tener ganado de registro Gyr, hecho por una mujer. ¡Tracas!
Comenzamos con ganado comercial, como todos. Aunque mi padre, como todo hombre visionario, siempre pensó en genética.
Nuestro primer toro de registro: un Brahman de Tizimín
Primeros intentos con genética, aunque con resultados limitados
Años después llegó un punto en que había mucho ganado en el rancho, muchos gastos y nada o pocos ingresos.
Fue ahí cuando me di cuenta que el negocio del rancho con ganado comercial es poco rentable.
Era tiempo de dar el siguiente paso.
Después de mucho investigar, mi padre decidió volver a probar suerte con la genética. Esta vez con el Gyr.
Pero para esos tiempos ya la genética estaba muy avanzada. Ya se empezaba a traer material genético de Brasil.
Así que entre una de las peores sequías que se habían visto en México, y con el rancho con poco pasto y mucho ganado que no dejaba ganancias...
Nos aventamos a hacer 2 rondas de transferencia de embriones.
7 becerras nacidas:
3 becerras nacidas:
A estas 10 hembras las nombramos Las Niñas
Y como las primeras 7 nacieron en septiembre, decidimos ponerles unos nombres muy mexicanos:
🎨 La Frida
Por Frida Kahlo
🇲🇽 La Josefa
Por Josefa Ortiz de Domínguez
📚 La Elena
Por Elena Poniatowska
🎵 La Chavela
Por Chavela Vargas
🗽 La Libertad
Por la libertad de la patria
🎭 La Leonora
Por Leonora Carrington
😢 La Dolores
Por el grito de Dolores
Poco nos faltó para ponerles las 7 cabritas 😄
Así pues el sueño que comenzó hace más de 50 años allá en la Ciudad de México, con 5 vaquitas de ordeña, se iba haciendo realidad.
Ya teníamos nuestras primeras 10 prospectas donadoras.
Pero la vida, Dios, el destino tenía algo más para nosotros.
Y un día conocimos a Ellen, una chica brasileña con grandes sueños y unas ganas inmensas de ayudar a los pequeños productores como nosotros.
Conocer a Ellen fue para nosotros un parte aguas y una bendición.
Gracias a ella logramos tener nuestras primeras becerras hijas de padre y madre brasileños. Esto fue un gran avance. Ya que como en todo, en el ganado hay niveles.
Y nosotros nos estábamos metiendo a las grandes ligas, sin saberlo aún.
De esta manera compramos nuestros primeros embriones Gyr 100% brasileños, es decir, que el semental es un toro probado y la madre es una vaca también probada.
La crème de la crème.
Nuestra primera donadora brasileña
Hija de:
Jaguar Do Gaviao x Shiva M Verde
(Castelo de Kubera)
Nuestro primer macho 100% brasileño
Hijo de:
Fardo F Mutum x Jussara FIV Tol
(Jaguar do Gaviao)
Es algo curioso, que nuestra mejor genética provenga de Jaguar, ya que Jaguar es el toro Gyr que más nos gusta.
Creemos que Dios bendice nuestros planes y de la misma manera queremos bendecir a otros ganaderos vendiendo genética buena a un precio accesible.